
El 2024 fue un año desafiante. Aunque el cambio siempre ha sido una constante en mi vida, el año pasado me sentí profundamente desorientada. Venía de un 2023 introspectivo, lleno de balances. A veces siento que, en los últimos 10 años, viví una vida entera, y a la vez, todo pasó en un segundo. Es una sensación difícil de asimilar.
Te encontrás mirando fotos, emocionada y aturdida por la rapidez con la que se fueron todos esos momentos. Al principio, sentí angustia, una sensación de no hallarme, como si esas imágenes fueran de alguien conocido, pero no de mí misma.
Todas esas horas pensando, escribiendo, buscándome, me llevaron a crear MUDAR. Este sitio comenzó como un espacio para recopilar mi vida laboral y mis experiencias, con la intención de ayudar a quienes, como yo, decidieron dejar todo atrás para lanzarse a un proyecto familiar en el extranjero. Lo entendía como algo necesario, una herramienta para aportar bienestar, pero en realidad, estaba dándome un propósito en medio de tanto caos.
Estudié, preparé capacitaciones, reuní a mis amigas, mi TRIBU —como me gusta llamarlas—. Nos juntamos, invitamos a desconocidas, conversamos, lloramos, nos reímos… Pero MUDAR seguía sin forma. Me resultaba tan difícil encontrar el ¿para qué?.
Hubo días en los que llegué a pensar que estaba deprimida. Me sentía cansada e incapaz. Las horas del día se hacían largas, pesadas. MUDAR ya había nacido pero no lograba encontrarle un rumbo. Más que una página para quienes migran, se convirtió en un salvavidas para mí, un espacio que me hacía sentir ocupada y útil.
En medio de todo este proceso, llegó otro desafío: un desorden hormonal. Sin fuerza fisica, distraída, incapaz de concentrarme. Incluso mi memoria, esa de la que siempre me jacté, comenzó a fallar. Los reels me bombardeaban con mensajes sobre colágeno, magnesio y vitaminas. Mujeres hablando de la perimenopausia… Y ahí estaba yo, dándome cuenta de que el ciclo biológico de la vida estaba llamándome.
Me estoy preparando para el siguiente paso, ese que no distingue si migraste o estás en tu país de origen, si trabajás o si dejaste tu carrera hace años. Todo en mí me recuerda que los hijos crecen y se van, que el cuerpo cambia, y que, una vez más, tendré que adaptarme, reinventarme, aceptar y seguir adelante.
MUDAR, al igual que yo, está en transformación. Este sitio hace honor a su nombre: mudará tantas veces como sea necesario, siempre desde la profunda libertad que da el cambio.
Hoy, con mucha más claridad, esta página y yo estamos encontrando su propósito. Creo firmemente que las relaciones humanas saludables tienen un impacto directo en nuestro bienestar social, emocional y físico. Sin importar la edad o el lugar, las relaciones humanas IMPORTAN.
Construir vínculos y conectarnos con nuestro entorno mantiene al cerebro en forma. Relacionarnos desde la responsabilidad, la comunicación y el encuentro genera interacciones positivas y empáticas que ayudan a reducir el estrés y la ansiedad.
Hoy comprendo que generar redes sociales donde quiera que esté siempre ha sido mi pasión. Seguiré trabajando arduamente para aportar mi granito de arena desde este lugar.
¿MUDAMOS?